Linea Oeste

Recuerdos del fútbol de antaño

30/09/2026
Recuerdos del fútbol de antaño

Este artículo nos habla de la evolución del fútbol  y de cómo este hecho quedó reflejado  en  imágenes; todas ellas nacidas a partir de la creatividad del ser humano, mediante diferentes técnicas aplicadas al dibujo, la pintura o la fotografía.

 Allá lejos y hace tiempo practicar  deporte  era un privilegio, que  solo disfrutaban  las clases  acomodadas  de la sociedad en sus largos períodos de ocio, pero  a  fines del siglo diecinueve y comienzos del veinte comenzó a nacer una pasión nacional, que logró unir a la población detrás de una pelota de fútbol. Al respecto  podemos decir  que  fueron los clubes de barrio (esas asociaciones civiles sin fines de lucro, fundadas  por  los vecinos)  junto a  las  Ligas  de Fútbol ( aquellas organizaciones creadas por los  trabajadores, en el ámbito  laboral) quienes  difundieron  y acercaron por primera vez  este deporte  al pueblo. Más tarde durante los primeros gobiernos de Perón, el Estado Argentino promovió al  deporte como un derecho social garantizando la infraestructura necesaria para su práctica, así  los sectores más vulnerables de la sociedad tuvieron acceso al mismo, recordemos por ejemplo, los “Torneos Infantiles Evita”, nacidos en 1948 para fomentar  la inclusión social, la salud y el deporte infantil.

 En relación a las entidades deportivas vinculadas a los trabajadores resulta necesario mencionar  a la “Liga Ferroviaria”, ya que su aporte fue fundamental para expandir el fútbol por el interior del país; porque estuvo   integrada por equipos  que representaban a diferentes estaciones, talleres y líneas del  tren,  fruto de ello es que en la actualidad, muchos  clubes de fútbol  llevan  el  ADN  del riel.

 Por otra parte podemos citar a  la “Liga Bancaria de Football”  fundada  un 17 de marzo de  1913,  por iniciativa de mi abuelo materno, José  Manuel  Lage,  quien fue  su primer  presidente.  Ese día  desde la oficina donde trabajaba en  el   Banco Germánico de la América  del  Sud tomó una decisión, al   invitar a los delegados  de once clubes de bancos a una reunión, que se realizaría en la biblioteca del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, para discutir y decidir democráticamente  la constitución de  una  Liga,  sentando sus bases y objetivos. Con el paso del tiempo y al  incorporar otras disciplinas deportivas, en el año 1920 cambiaría su denominación, para convertirse finalmente   en la Asociación Bancaria Argentina de Deportes. Esta  Liga estableció  un precedente entre los trabajadores bancarios, dado que fue un verdadero ejemplo a seguir que marcaría el futuro, su espíritu democrático basado en el diálogo, la tolerancia, el consenso y el respeto por el bien común  sembró una semilla de esperanza, que de alguna forma  incidiría años más tarde, en el nacimiento del sindicato bancario, fundado un 6 de noviembre de 1924  con el nombre de  Asociación Bancaria Nacional.

 Fue  pionera en la organización amateur del deporte bancario argentino y sudamericano, al unificar  los intereses deportivos de los trabajadores bancarios y crear vínculos  de hermandad y solidaridad con los empleados  bancarios uruguayos;  que estaban nucleados en  la “Federación  Bancaria de Deportes” (fundada un  10 de diciembre de 1917 en Montevideo).  A esta Institución  se la consideraba también  como  la chispa  inicial o punto de partida que daría nacimiento en 1925 a la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias de ese país y de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay en 1942. De este modo comenzarían a disputarse entre  ambas organizaciones, los clásicos partidos de futbol bancario rioplatense, por lo tanto el deporte pasaría a ser una  escuela de vida y un vínculo de unión entre los pueblos.

A   continuación  analizaremos  una foto de F. Ferrari, del año 1915, que nos muestra al equipo de fútbol del  “Club  Bellas Artes” y un cuadro de Antonio Berni  pintado en 1937, titulado “Club Atlético Nueva Chicago”.

En lo que respecta a la  fotografía podemos ver  a  los  integrantes  de ese equipo, con una  vestimenta de diferente diseño, lo que  nos  indica  la falta de recursos económicos de los deportistas,  eso no fue un  impedimento para ellos, ya que  las ganas de jugar a la pelota  superaba  este tipo de inconvenientes.  En el centro de la misma  aparece lo más  importante, la pelota de tiento  custodiada por los jugadores, como si  fuera un  verdadero símbolo sagrado, no olvidemos que eran épocas  del fútbol amateur (esta palabra proviene del francés, que a su vez  deriva del  latín “amator”  y significa aquel que ama) cuando se jugaba por amor a la camiseta,  el honor del  barrio o  el sentido de identidad y pertenencia  a  colegios, fábricas, bancos, gremios, estaciones  ferroviarias,  etc. y  no por dinero. 

En   canchas construidas a pulmón por los socios se disputaban los partidos, donde imperaban  principios y valores como  la caballerosidad  deportiva,  el respeto a los rivales dentro y fuera del campo de juego,  el  compañerismo, la amistad, la participación inclusiva y el juego limpio por encima del  rédito  económico. En esos tiempos la pelota no se manchaba, ya  que el  Dios dinero todavía  no se había apoderado de ella; lógicamente  con el paso del  tiempo todo cambiaría,  primero con el amateurismo marrón y  luego con  el profesionalismo,  hasta convertir este deporte  en un gran negocio.

 En relación al cuadro “Club  Atlético Nueva Chicago”  cabe destacar que este  oleo de gran tamaño (184,8 x 300,4 cm.),   fue pintado por el  artista plástico Antonio Berni  (1905-1981)  en el año 1937.  Esto  sucedió durante la década infame, aquella que estuvo azotada por la  crisis económica, el fraude electoral  y la corrupción política de los gobiernos conservadores.  Al contemplarlo aparece una escena profundamente criolla, que se encuentra marcada por el realismo social,  con  unos pibes de barrio llenos de entusiasmo y  camisetas de distinto colores  rodeando  a una pelota de cuero, la escena  se completa  con  un barrilete y  unas sandías a sus costados.

 Este entorno  nos lleva al pasado, puesto que nos hace recordar aquel  1 de julio de 1911 cuando un grupo de jóvenes  del  barrio de Mataderos, se reunió  sobre un  puente de madera, debajo del cual  corría  el arroyo Cildáñez  o de la Sangre ( llamado así debido al vertido masivo de sangre y otros desechos  al mismo, producto  de la faena del  ganado vacuno y otras reses,  que se realizaba en la zona)  para fundar el “Football  Club  Los Unidos de Nueva Chicago”. De igual manera  esta obra pictórica  nos conduce a  la infancia,  cuando  todos anhelábamos tener la pelota de cuero N° 5, algo que solo podíamos  conseguir  a partir de un regalo de reyes o de cumpleaños;  la otra forma era mediante una colecta realizada entre los  amigos  del  barrio, mientras tanto las ganas de patear una pelota no se detenían, con  alpargatas, zapatillas o descalzos, porque   todo era válido para jugar, desde una pelota de trapo  hasta esa legendaria  pulpito de goma.

Esta pintura   fue adquirida finalmente en el año 1942 por el  Museo de Arte Moderno de Nueva  York (MoMA)  durante una misión de adquisición de arte latinoamericano y se encuentra actualmente en Estados  Unidos.

 Tal vez  para comprender  la esencia  del  futbol  es necesario evocar  una película argentina  del  año  1951  “El Hincha”  que fue filmada en distintos escenarios deportivos,  pero el principal fue el viejo estadio de Platense, ubicado en  la intersección de la Avenida Crámer  y  la calle  Manuela Pedraza,  de  la  ciudad de Buenos Aires.  Este film  fue  protagonizado por Enrique Santos  Discépolo, su último trabajo en vida, quien  interpretó  a  un  trabajador mecánico  llamado “El  Ñato” quien posterga su vida personal por su club, un genuino  hincha del “ Victoria  Football  Club”,  quien defendía  desde la tribuna  y con mucho fervor  sus colores, pero que  termina  decepcionado y abatido  por las actitudes de los jugadores  profesionales y  los  dirigentes.

 Al finalizar este film aparece un momento mágico, es  que  al  pasar por un potrero  recupera la alegría,  al ver  unos chicos jugando a la pelota. En ese momento entiende que el  verdadero fútbol  no muere en los escritorios o en los contratos comerciales, sino que renace de forma amateur en la pasión de los niños y en el sacrificio desinteresado de los hinchas; aquellos que  dan todo por el club sin esperar nada a  cambio.

Una gran verdad que nos invita a reflexionar sobre la  importancia que tiene el deporte amateur en la comunidad, al igual que  los clubes barriales, auténticos bastiones de  contención social, construcción colectiva  y  esfuerzo compartido.

                                                                                   

                                                                                            Jorge Luis Santiso  

 

 

 

                                       


 
 

Publicidad


Es el Visitante N°: 75963

Staff LINEA OESTE

Directora Propietaria: Nora B. Mestre

Registro Prop. Int:
RL-2025-68948707-APN-DNDA#MJ

 

Contáctenos

Correo electrónicos:

Dirección:

Pasaje el Trébol 6947
Cap. Fed. (1408)

Whatsapp

1167876919

Redes Sociales

Seguinos en:

Portada | Noticias | Agenda | Contáctenos